Sólo se le calificó oficialmente como deporte nacional el 10 de enero de 1962, pero el origen del Rodeo viene con la historia de Chile desde los tiempos de García Hurtado de Mendoza. Hoy despierta pasiones entre defensores de los derechos de los animales y cultores del “deporte nacional”.
Es una discusión llena de eufemismos y descalificaciones por ambos lados. Las pruebas están a la vista. Durante los últimos años, cada vez que se realiza el Champion de Rancagua se reúnen en esa ciudad grupos de defensores de los derechos de los animales que han encontrado en el rodeo al más claro de los ejemplos para poner ahí su mira y levantar un discurso que es considerado por los cultores del deporte patrio como manifestaciones sin sentido y que se alejan de la realidad. Incluso en el año 2006 se llegó al extremo que un grupo de manifestantes ingresó en plena ceremonia de premiación al ruedo rancagüino con pancartas en contra del deporte nacional. El abucheo de los diez mil hombres de campo presentes en el lugar no se hizo esperar. Pero, ¿cómo es el rodeo?En el rodeo, dos jinetes montados sobre caballos de raza chilena, deben seguir y arrear a un novillo dentro de una medialuna, guiándolo en una especie de tenaza formada por las dos cabalgaduras.
Al llegar a una zona llamada "atajada", los jinetes deben detener al novillo de acuerdo a una serie de exigencias técnicas: en tres oportunidades, sobre dos quinchas acolchadas.
El rodeo completo se hace generalmente en dos días, casi siempre el fin de semana, con lo que se transforma en una fiesta social. Se contempla un programa de corridas de casi ocho horas diarias y al mismo tiempo se escucha música chilena, se baila y se come.
El novillo que se corre en los rodeos es un vacuno joven (menos de 3 años de edad) que se halla en proceso de engorda para su posterior matanza para ser consumido como carne. Por lo general, pesa entre 400 y 500 kilos, para que equipare el peso entre el novillo y el caballo. Sin embargo, en la mayoría de los casos el novillo no supera los 350 kilos, mientras que el peso corporal de cada caballo es de al menos 400 kilos, a los que se suma unos 90-100 kilos del jinete con sus riendas y montura, que a juicio de los defensores del rodeo le restan fuerza al caballo en lugar de ir a favor de este.
Una larga historia
Nacido durante la colonia, lo que conocemos hoy como el deporte nacional, tuvo un largo recorrido de dictación de normas legales hasta que se consagró como deporte nacional en 1962. Sin embargo , hay quienes sostienen que detrás del Rodeo Chileno se esconde una manifestación de tortura a los novillos sin haber encontrado para este reportaje un especialista en la materia o una medición científica que ratificara el uso del manoseado sustantivo abstracto para ejemplificar la triada caballo-jinete-novillo que se lleva a cabo en el rodeo.
Lo que si se ha comprobado es que, en los rodeos oficiales, cada animal corre una vez y por espacio de dos minutos y medio, para luego regresar al corral y volver a su fundo de origen. Aun así y con datos en la mano, siguen habiendo voces que encuentran en el rodeo un foco de lucha en contra del maltrato animal.
Para los defensores del rodeo, la fiesta social, la tradición misma que se vive en los campos chilenos desde agosto hasta abril de la siguiente temporada, no tiene mucho que ver con los conceptos de maltrato que se han dado a discusión durante los últimos años. Influido quizá por ello, y por las presiones que un grupo de empresarios y parlamentarios ligados al deporte huaso tienen en el Congreso Nacional, el texto del proyecto de ley referente a la protección de los animales excluye de la norma a “a los deportes en que participen animales, tales como el rodeo, las corridas de vaca, el movimiento a la rienda y los deportes ecuestres, los que se regirán por sus respectivos reglamentos”
En resumidas cuentas y sin querer entregar una visión absoluta del Rodeo, y sin tomar por cierto una postura clara respecto al mismo, solo se puede establecer que la discusión es extensa en los blogs chilenos y en los comentarios especializados, donde no se encuentra un consenso respecto al rodeo. Con todo, quienes llaman a “nunca más rodeo” no toman en cuenta una de las tradiciones más afincadas en los campos y ciudades chilenas, más allá de los “criadores latifundistas” y los “torturadores de animales”, eufemismos recurrentes a la hora de buscar información de ambas posturas.
1 comentario:
Soy de quienes creen que el rodeo es una actividad absolutamente cruel. Para mí tiene cero valor el que sea considerado una tradición, una actividad que nos distinga en el mundo. Sí es por eso, acá en Chile muchas otras actividades de este mismo carácter grotezco, llevan siglos desarrollándose y no por eso han de considerarse aceptables.
Comprendo que el rodeo sólo puede causar disfrute a mentes bastantes circunscritas a realidades rurales, poco instruídas, retrógradas, siempre alentadas por el latifundista que pretende seguir embruteciendo al campesino. Sin embargo, espero confiada en que los nuevos tiempos arrasen con semejantes cabezas y, por ende, con tales divertimentos trogloditas. Porque para circos romanos, me parece que más entretenido sería ver a dos guatacas aplastando, con ciertos requerimientos técnico, a uno más flachuchento. Mientras los involucrados consientan, no hay problema.
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